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Ene 15

El suministro Cubano

El dolor de cabeza principal de los trabajadores por cuenta propia en Cuba es garantizar la estabilidad de los suministros de materia prima y medios de producción. La opción oficial es insegura e impredecible y el mercado negro es ilegal y peligroso para el trabajador y su negocio, y por lo tanto, también inestable e impredecible.

Suministro estable

suministros-cubanos-150x150Dentro de este escenario plagado de dificultades para lograr un suministro estable, se comienzan a perfilar soluciones que implican el aporte de familiares y conocidos desde el exterior. Esto quiere decir que el nuevo “cuentapropista” no debe temer en pedir o depender del dinero o la materia prima que su familia le pueda enviar desde un tercer país. Sin importar cuál sea el país de procedencia, cualquier persona tiene el derecho a recibir soporte de familiares o amigos para echar a andar su pequeño negocio. La ley vigente cubana acepta esta posibilidad, lo que dentro de las condiciones reales del mercado cubano constituye una solución eficiente y viable para resolver la carestía de insumos.

Un ejemplo de lo que se puede lograr con un abastecimiento estable desde el exterior lo encontramos en las personas que se dedican a arreglar manos y a poner uñas de acrílico o plástico. Ninguno de los materiales necesarios para esta actividad se consigue con facilidad en Cuba; sin embargo, la mayoría de quienes se dedican a esta labor reciben los suministros de familiares o amigos en el exterior, por vía oficial o mediante el servicio de un conocido, y no violan con ello ninguna ley vigente. De esta forma, la labor que realizan no solo ha ganado en popularidad y en calidad, sino que, además ha logrado un proveedor regular de materiales, lo que permite continuar brindando el servicio.

Las personas que ofrecen alquiler de trajes y vestidos para fiestas dependen casi en su totalidad de suministros de la misma procedencia. Este aprovisionamiento no es ilegal y contribuye a que estos negocios sean exitosos y profesionales. La fotografía, la artesanía y la decoración son otras de las actividades que dependen mucho de este tipo de relación para subsistir.

Servicios como la gastronomía no se pueden dar el lujo de importar insumos, pero sí valerse de este medio para obtener vajillas, utensilios y otros artículos necesarios y de difícil adquisición en Cuba.

Los suministros no siempre tienen que ser pagados por la familia o los amigos residentes en el exterior; pudieras considerar la posibilidad de dedicar parte de tus ganancias para la compra de los materiales que necesitas.

El tipo de abastecimiento descrito no está prohibido por las leyes vigentes en Cuba. El sistema postal cubano, mediante diferentes agencias, garantiza incluso la entrega en tu puerta. La ley tampoco persigue al conocido, amigo o familiar que en su viaje a la isla te entrega dinero o productos para la gestión de tu negocio, siempre que no viole las normas aduanales establecidas.

Puede que con una decisión así te estés ahorrando el engorroso y peligroso comercio con el mercado negro, actividad seriamente perseguida por el Estado, que cancelaría tu actividad y te pondría a disposición de la justicia.

Por lo tanto, vincula a familiares y conocidos en tu proyecto, pídeles ayuda y tenlos en cuenta al momento de operar tu pequeño negocio.