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Dic 03

Cómo ahorrar electricidad

Lamentablemente la situación energética del país ha cambiado en los recientes días. Las informaciones oficiales precisan que la necesidad de ahorrar electricidad es una medida que se impone para todos, porque es el único medio para evitar la puesta en práctica de medidas extremas como el recorte del servicio eléctrico, conocido popularmente como ‘apagones programados’.

Ahorrando energía

El ahorro de energía eléctrica debe ser acatado por todos los sectores de la sociedad cubana, especialmente el sector estatal, que consume la mayor parte de la energía.

Pero además debe haber una toma de conciencia del sector privado, tanto en las zonas residenciales como los productores privados. El Estado los reconoce como aliados fundamentales en este esfuerzo por disminuir el consumo eléctrico en todo el país.

 

En este sector privado, se encuentran como un frente importante, los cuentapropistas. Se impone entonces la toma de conciencia por parte de estos trabajadores y lo fundamental que resulta su participación en las políticas de ahorro necesarias.

El cuentapropista puede ayudar mucho variando su rutina laboral. Ciertas conductas productivas pueden ser modificadas sin que afecten el resultado final del producto a comercializar.

La sustitución de equipos que consuman energía eléctrica por otros que pueden ser empleados de forma manual, como máquinas moledoras, mezcladoras, tornos artesanales, etc., pudieran ser alternativas que asuma el cuentapropista para ahorrar energía eléctrica.

Otros equipos pueden ser empleados con sistemas de baterías durante la jornada productiva o en diferentes momentos de la actividad laboral. Nos referimos a equipos tales como computadoras, máquinas de soldar, máquinas pulidoras, sistemas de luces, etc. Estos equipos no ven afectada su funcionalidad cuando se utilizan fuentes de energía alternas y representan una seria disminución en el consumo eléctrico individual de cada productor.

Medidas para ahorrar

Se debe reorganizar el proceso productivo para garantizar el uso de los equipos eléctricos que resulten imprescindibles. Estos equipos sin los cuales no podremos trabajar, deberán ser utilizados en los horarios del día que no sean horas ‘pico’ del consumo energético.

Así se contribuye también a disminuir la posibilidad de tener los molestos apagones. Las horas de la mañana resultarían mejor para operar los equipos de un alto consumo energético y cualquier otra maquinaria de funcionamiento eléctrico.

A partir de las 5:00 de la tarde no deben ser utilizados este tipo de recursos. Es en la tarde y la noche cuando aumenta el consumo energético del país, porque muchos regresan a sus casas y realizan sus quehaceres domésticos.

 

La publicidad mediante carteles lumínicos y guirnaldas resulta habitual entre los diferentes negocios que brindan sus servicios de noche. Prescindir o limitar el tiempo de estos equipos representa también un considerable ahorro para la actividad del productor privado. Quizá esta medida de ahorro repercuta en la captación de clientes potenciales, pero peor resulta el apagón porque entonces no podrá atender a cliente alguno. Es preferible perder unos cuantos a perderlos todos.

Como medida de seguridad se ha impuesto la moda de los sistemas automatizados de alarmas electrónicas. Es un método eficiente pero excesivo en muchos casos. Además de convertirse en aparatos molestos para la comunidad por su constante activación en las noches.

Debe sopesar si puede sustituir el empleo de estos sistemas por el servicio tradicional de celadores y serenos, quizá resulte menos costoso, más cómodo y además representará un ahorro energético para su gestión. Al final, cada vez que el equipo se activa se necesita la presencia de una persona que le desconecte y vuelva a activar.

 

Existen muchas maneras de disminuir el consumo energético en la actividad del cuentapropista, conductas que podemos realizar en el quehacer diario de cada uno. Pero hay una actividad que no debemos asumir bajo ningún concepto: El ‘fraude eléctrico’, como se conoce al acto de falsear por diferentes medios las lecturas de los metro contadores del consumo de electricidad de la vivienda. Esto es un acto delictivo que implica sanciones contra el autor y además conlleva la suspensión o cancelación de las licencias de los cuentapropistas sorprendidos en esta actividad.

Al falsear las lecturas no estamos ayudando a la economía del país ni a nuestra gestión como tal. Adulterar estos datos no es otra cosa que robar electricidad, una indisciplina social que cada día resulta más fácil de descubrir y que le puede situar en una condición crítica como cuentapropista y como persona.

Sólo en conjunto podremos superar esta crisis energética, sólo entre todos podremos ahorrar electricidad. Es un principio que debemos asumir porque somos miembros de una sociedad que necesita de nuestra participación y compromiso.