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Mar 10

Ayuda para los cubanos

las sanciones impuestas

Los trabajadores cuentapropistas dentro del mercado cubano constantemente resultan multados o cuestionados administrativamente por la contratación de fuerza de trabajo no autorizada o por el vínculo dentro de sus actividades de familiares que no tienen licencia.

Si repasamos las sanciones impuestas en los últimos años por violaciones en la práctica del trabajo independiente de los cuentapropistas, los mayores niveles de sanciones resultan en multas y suspensiones de licencia por la adquisición ilegal de materias primas y seguido muy de cerca están las sanciones que se producen por la contratación ilegal de trabajadores.

El desconocimiento de las normas que rigen la actividad del mercado privado de los cuentapropistas hace que muchos de los trabajadores pierdan sus licencias por incurrir en conductas que se suponen que son legítimas pero que al final resultan en errores involuntarios derivados de interpretaciones erróneas de la ley o desconocimiento total de las normas.

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El primer paso que debe dar un trabajador por cuenta propia siempre será el de leer y analizar las regulaciones y procedimientos que se establecen para el ejercicio de estas funciones.

Uno de los temas que más inciden en las sanciones o contravenciones contra los cuentapropistas es el empleo de “ayuda familiar” en el lugar del trabajo. Algunos trabajadores saben que tienen la posibilidad de contar con la ayuda familiar, pero el nivel de participación de la misma o las condiciones permitidas por la ley le son totalmente desconocidas y lo llevan a cometer violaciones que pueden resultar en la suspensión y perdida de todos sus derechos como cuentapropista.

La ayuda familiar se autoriza exclusivamente para las actividades de elaboración y comercialización de alimentos y no para cualquiera de las otras actividades contempladas por la ley.

Dentro de la actividad de elaboración y comercialización de alimentos se puede utilizar ayuda familiar en todas sus modalidades, desde los restaurantes privados conocidos como paladares, hasta las cafeterías de ofertas pequeñas, pizzerías, kioscos y carritos de fiambres.

El trabajador y el trabajo

Si su trabajo es otro, diferente a la elaboración y comercialización de alimentos ya sabe que no podrá contar con ayuda familiar en sus labores.

La ayuda familiar en la elaboración y comercialización de alimentos comprende de autorizaciones para los convivientes reales, (los que siempre han vivido en la dirección y además lo hacen de manera definitiva).

La ayuda familiar además comprende de la participación del cónyuge, los padres, hermanos e hijos en edad laboral aunque no pertenezcan al núcleo del cuentapropista y que siempre hayan residido en la misma ciudad donde fue otorgada la licencia. Así que si tienes familiares de primer grado viviendo en otras provincias, no se podrá tenerlos en cuenta como ayuda familiar porque están excluidos por ley. En cambio, si estos videos porno familiares antes descritos viven en diferentes casas pero en tu misma ciudad, sí se podrán tener en cuenta.

No están permitidos como ayuda familiar a los convivientes temporales, (aquellos que se inscriben en el registro de direcciones y efectúan cambios de dirección sin vivir en el domicilio de forma permanente).

Valerse de trucos y simulaciones para hacer parecer que las personas que le ayudan son familiares o residentes en su casa es también una seria violación que provocaría el cierre del negocio o la perdida de la licencia.

Para las actividades de elaboración y comercialización de alimentos, la ayuda familiar no está contemplada como una opción sino como una ley. Las autoridades tienen como exigencia que para disfrutar de estas licencias se debe contar con la participación de la ayuda familiar. En los paladares o restaurantes privados se autorizan un mínimo de 3 personas y en el resto de los negocios como cafeterías o ventas de refrigerios la cuota mínima es de 1 persona. Así que usted estará siempre obligado a la contratación de familiares o residentes para la utilización de una licencia de elaboración y comercialización de alimentos.

Los trabajadores por cuenta propia no pueden utilizar intermediarios para prestar sus servicios o comercializar su producción. Esto excluye definitivamente a todos los que no sean ayuda familiar en los casos establecidos o subcontratados por el cuentapropista.

Como normas generales, la ley establece que los cuentapropistas no están autorizados a utilizar ni a contratar trabajadores asalariados, no pueden conformar cooperativas para realizar su actividad ni crear asociaciones o cualquier tipo de organización colectiva de producción.

Este tipo de conducta automáticamente implica el cierre de la operación comercial y la pérdida de la licencia de trabajador por cuenta propia.

Otro elemento importante que hay que tener en cuenta en la ayuda familiar es la participación de menores de edad. No está autorizada bajo ningún concepto la utilización de menores en la actividad de trabajo por cuenta propia.

El vínculo de menores de edad en cualquier actividad productiva asalariada es perseguido como un delito de implicaciones internacionales. Quiere decir que si usted incurre en esta violación, sin importar el grado de parentesco que exista entre usted y el menor, automáticamente procede encausarlo por un delito de explotación infantil. Además de esto, usted puede ser multado por las instituciones de control administrativo y perderá todas las licencias y derechos que como cuentapropista disfruta.

Por ello le insistimos que al momento de conformar alimentos o productos que luego se comercializaran amparados en su licencia de cuentapropistas, no se cuente con la ayuda de sus hijos menores de edad. De lo contrario, usted estará violando una de las peores violaciones que se pueda cometer. Además, esto lo situaría en un riesgo total de ser encausado penalmente, reprendido administrativamente y multado socialmente.

La ayuda familiar es un derecho y una obligación que sirve de complemento a la gestión de los cuentapropistas pero siempre y cuando se ajuste a las reglas legalmente establecidas. Trate de no formar parte de la creciente lista de cuentapropistas multados o sancionados por violaciones menores provocadas por el desconocimiento de las regulaciones imperantes.

Conozca sus derechos y actúe conforme a las posibilidades que la ley le otorga.